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El Marqués de Bradomín: Coloquios Románticos

El Marqués de Bradomín: Coloquios Románticos
Category: Spanish drama
Title: El Marqués de Bradomín: Coloquios Románticos
Release Date: 2018-10-07
Type book: Text
Copyright Status: Public domain in the USA.
Date added: 27 March 2019
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Nota del Transcriptor:

Se ha respetado la ortografa y la acentuacin del original.

Errores obvios de imprenta han sido corregidos.

Pginas en blanco han sido eliminadas.

La portada fue diseada por el transcriptor y se considera dominio pblico.


EL MARQUES DE BRADOMIN

OBRAS DEL AUTOR

Femeninas (agotada).

Epitalamio (agotada).

Cenizas (agotada).

Jardn Novelesco (segunda edicin).

Corte de Amor (segunda edicin).

Sonata de Primavera, I, (tercera edicin).

Sonata de Esto, II, (tercera edicin).

Sonata de Otoo, III, (tercera edicin).

Sonata de Invierno, IV, (tercera edicin).

Flor de Santidad (segunda edicin).

Aguila de Blasn.

Aromas de Leyenda.

El Marqus de Bradomn.

Romance de Lobos.

EN PRENSA

Hernn Corts.


EL MARQUES DE BRADOMIN:

COLOQUIOS ROMANTICOS:

POR DON RAMON DEL VALLE-INCLAN

PUEYO: EDITOR:
AO MCMVII: MADRID


Tipografa de Archivos. Infantas. 42.


Estos dilogos tuvieronhace tiempo vida en elteatro. Es un recuerdo que mesonre al releer estas pginas:Con ellas envo Matilde Morenoy Francisco GarcaOrtega mi saludo de reconocimiento,de admiracin y deamistad.


JORNADA PRIMERA

U

N jardn y en el fondo un palacio: El jardn yel palacio tienen esa vejez seorial y melanclicade los lugares por donde en otrotiempo pas la vida amable de la galantera y delamor. Sentado en la escalinata, donde verdea el musgo,un zagal de pocos aos amaestra con los sonesde su flauta, una nidada de mirlos prisionera en rsticajaula de caas. Aquel nio de fabla casi visigticay ojos de cabra triscadora, con su sayo de estameay sus guedejas trasquiladas sobre la frente portonsura casi monacal, parece el hijo de un antiguosiervo de la gleba. La dama plida y triste, que viveretirada en el palacio, le llama con lnguido caprichoFlorisel. Por la hmeda avenida de cipreses apareceuna vieja de aldea: Tiene los cabellos blancos,los ojos conqueridores y la color bermeja. El manteo,de pao sedn, que slo luce en las fiestas, lo trae dobladocon primor y puesto como una birreta sobrela cofia blanca: Se llama Madre Cruces.

[12]

LA MADRE CRUCES

Ests adeprendindole la leccin losmirlos?

FLORISEL

Ya la tienen adeprendida.

LA MADRE CRUCES

Cuntos son?

FLORISEL

Agora son tres. La seora mi ama ech volar el que mejor cantaba. Gusto que tienede verlos libres por los aires.

LA MADRE CRUCES

Para eso es la seora! Y cmo est de susmales?

FLORISEL

Siempre suspirando! Agora la he vistopasar por aquella vereda cogiendo rosas!

LA MADRE CRUCES

Solamente por saludar esa reina he venidoal palacio. A encontrarla voy. Pordnde dices que la has visto pasar?

[13]

FLORISEL

Por all abajo.

L

A Madre Cruces se aleja en busca de la seora,y torna requerir su flauta Florisel.El sol otoal y matinal deja un reflejo doradoentre el verde sombro, casi negro, de los rbolesvenerables. Los castaos y los cipreses que cuentanla edad del palacio. La Quemada y Minguia, dosmujerucas mendigas, asoman en la puerta del jardn,una puerta de arco que tiene, labrados en la piedrasobre la cornisa, cuatro escudos con las armas decuatro linajes diferentes. Los linajes del fundador,noble por todos sus abuelos. Las dos mendigas asomanmedrosas.

LA QUEMADA

A la santa paz de Dios Nuestro Seor!

MINGUIA

Ave Mara Pursima!

LA QUEMADA

Todas las veces que vine esta puerta,todas, me han socorrido!

MINGUIA

Dicen que es casa de mucha caridad!

[14]

LA QUEMADA

No se ve nadie...

MINGUIA

Por qu no entramos?

LA QUEMADA

Y si estn sueltos los perros!

MINGUIA

Tienen perros?

LA QUEMADA

Tienen dos, y un lobicn muy fiero...

FLORISEL

Santos y buenos das! Qu deseaban?

LA QUEMADA

Venimos la limosna. T agora sirvesaqu? Buena casa has encontrado. En los palaciosdel Rey no estaras mejor.

FLORISEL

Eso dcenme todos!

LA QUEMADA

Pues no te engaan.

[15]

FLORISEL

Por sabido que no!

MINGUIA

Tal acomodo quisiera yo para un nietoque tengo!

FLORISEL

No todos sirven para esta casa. Lo primeroque hace falta es muy bien saludar.

MINGUIA

Mi nieto es pobre, pero como enseado loest.

FLORISEL

Y hace falta lavarse la cara casi que todoslos das.

MINGUIA

En un caso tambin sabra dar gusto.

FLORISEL

Y dentro del palacio tener siempre la monteraquitada, aun cuando la seora no se hallepresente, y no meter ruido con las ma[16]dreasni silbar por divertimiento, salvo queno sea los mirlos.

LA QUEMADA

T aqu sirves por el vestido?

FLORISEL

Por el vestido y por la soldada. Gano mediaonza cada ao, y cuenta ya tengo recibidolos dineros para mercar esta flauta.Vostedes es la primera vez que vienen lalimosna?

LA QUEMADA

Yo hace muchos aos!

MINGUIA

Yo es la primera vez. Nunca cre vermeen tanta necesidad. Fu criada con el regalode una reina, y agora no me queda otro tristeremedio que andar por las puertas. Un hijotena, luz de mi tristes ojos, amparo de misaos, y muri en el servicio del Rey, adondefu por un rico.

[17]

FLORISEL

Y vienen de muy lejos?

MINGUIA

De San Clemente de Bradomn.

LA QUEMADA

Todo por monte!

FLORISEL

Ya s dnde queda. All tiene un palacioel ms grande caballero de estos contornos.

MINGUIA

Tambin es puerta aquella de mucha caridad!Agora poco hace, lleg el seor miMarqus, al cabo de muchos aos. Dicen queviene para hacer una nueva guerra por elRey Don Carlos, quien le robaron la coronacuando los franceses.

LA QUEMADA

Aqul muri. El de agora es un hijo.

MINGUIA

Hijo nieto, es de aquella sangre real.

[18]

E

N la puerta del jardn asoma una hueste demendigos. Patriarcas haraposos, mujeres esculidas,mozos lisiados. Racimo de gusanosque se arrastra por el polvo de los caminos y sedesgrana en los mercados y feriales de las villas salmodiandocuitas y padrenuestros, caravana que descansaal pie de los cruceros, y recuenta la limosna demazorcas y mendrugos de borona, la sombra de losvalladares floridos donde cantan los pjaros del cielo quienes da nido y pan Dios Nuestro Seor. En todoslos casales los conocen, y ellos conocen todas laspuertas de caridad. Son siempre los mismos: ElManco de Gondar; el Tullido de Cltigos; Paula laReina, que da de mamar un nio; la Inocente deBrandeso; Dominga de Gmez; el seor Amaro, elseor Cidrn el Morcego y la mujer del Morcego.Llegan por el camino aldeano, fragante y riente bajoel sol matinal.

EL MANCO DE GONDAR

Rapaz, avisa en la cocina que est aqu elmanco de Gondar, que viene por la limosna.

EL TULLIDO DE CELTIGOS

Y el tullido de Cltigos.

FLORISEL

Tiene dicho Doa Malvina, el ama de llaves,que esperen reunirse todos.

[19]

EL MANCO DE GONDAR

Dile que tenemos de recorrer otras puertas.

EL TULLIDO DE CELTIGOS

No basta una sola para llenar las alforjas.

EL MORCEGO

Los ricos, como no pasan trabajos...

LA MUJER DEL MORCEGO

Padre nuestro, que estis en los cielos...

P

OR un sendero del jardn aparece la Seoradel palacio, que viene cogiendo rosas. A sulado la Madre Cruces habla conqueridora, yla dama suspira con desmayo. Es una figura plida yblanca, con aquel encanto de melancola que losamores muertos ponen en los ojos y en la sonrisa dealgunas mujeres.

LA MADRE CRUCES

Y cmo me place ver mi seora con lascolores de una rosa!

LA DAMA

De una rosa sin color, Madre Cruces.

[20]

LA MADRE CRUCES

Y todava no la dije algo que habr de alegrarla.Esperando que me preguntase!

LA DAMA

Sin preguntarte lo s!

LA MADRE CRUCES

Que lo sabe?

LA DAMA

Ojal pudiera equivocarme!

LA MADRE CRUCES

No es cosa para que suspire. Son nuevasde un caballero muy galn.

V

IENDO llegar la Seora la hueste de mendigos,que derramada por la escalinata esperala limosna, se incorpora y junta con un murmullode bendiciones. En el sendero la dama se detienepara oir la vieja conqueridora, y torna suspirar.Sus ojos tienen esa dulzura sentimental quedejan los recuerdos cuando son removidos, una vaganostalgia de lgrimas y sonrisas, algo como el aromade esas flores marchitas que guardan los enamorados.

[21]

LA QUEMADA

Aqu est la seora.

MINGUIA

Bendgala Dios!

PAULA

Y le d la recompensa de tanto bien comohace los pobres.

EL TULLIDO DE CELTIGOS

Parece una reina!

LA QUEMADA

Parece una santa del cielo!

MINGUIA

Es la misma Nuestra Seora de los OjosGrandes que est en Cltigos!

LA DAMA

Cmo sigue tu marido, Liberata?

LA QUEMADA

Siempre lo mismo, mi seora! Siemprelo mismo!

[22]

LA DAMA

Es tuyo ese nio, Paula?

PAULA

No, mi seora. Era de una curmana que seha muerto. Tres ha dejado la pobre: ste esel ms pequeo.

LA DAMA

Y t lo has recogido?

PAULA

La madre me lo recomend al morir.

LA DAMA

Y qu es de los otros dos?

PAULA

Por esos caminos andan. El uno tiene sieteaos, el otro nueve... Pena da mirarlos desnudoscomo ngeles del cielo.

LA DAMA

Vuelve maana, y pregunta por DoaMalvina.

[23]

PAULA

Gracias, mi seora! Mi gran seora! Lapobre madre se lo agradecer en el cielo!

LA DAMA

Y los otros pequeos trelos tambincontigo.

PAULA

Los otros, maana no s dnde poder hallarlos.

EL SEOR CIDRAN

Los otros, aunque cativo, tambin tienenamparo. Los ha recogido Brbara la Prisca,una viuda lavandera que tambin m metiene recogido.

LA DAMA

Pobre mujer!

LA MADRE CRUCES

Brbara la Prisca cas con un sobrino demi difunto. Es una santa de Dios!

LA DAMA

La conozco, Madre Cruces.

[24]

S

EGUIDA de la vieja conqueridora la Seora delpalacio se aleja lentamente, y los pocos pasos,suspirando con fatiga, se sienta lasombra de los rosales, en un banco de piedra cubiertode hojas secas. En frente se abre la puerta dellaberinto misterioso y verde. Sobre la clave del arcose alzan dos quimeras manchadas de musgo y unsendero sombro, un solo sendero, ondula entre losmirtos. Muy lejano, se oye el canto de los mirlosguiados por la flauta que tae Florisel.

LA MADRE CRUCES

Y tornando al cuento pasado. Dice quesabe la nueva?

LA DAMA

Ojal me equivocase! T traes una cartapara m, Madre Cruces.

LA MADRE CRUCES

Cmo lo sabe?

LA DAMA

No me preguntes cmo lo s! Lo s!

LA MADRE CRUCES

Quin ha podido decrselo? Si fu unamisma cosa entregarme la carta el seor miMarqus y ponerme en camino!

[25]

LA DAMA

No me lo ha dicho nadie. Yo lo sent dentrodel corazn, como una gran angustia,cuando te vi llegar. Y no me atreva preguntarte!

LA MADRE CRUCES

Como una gran angustia! Yo presumo queel seor mi Marqus viene de tan lejanas tierrassolamente por ver mi seora.

LA DAMA

Viene porque yo le llam, y ahora me arrepiento.A m me basta con saber que mequiere. Tema que me hubiese olvidado y leescrib, y ahora que estoy segura de su cariotemo verle.

L

A Seora del palacio queda un momento conla carta entre sus manos cruzadas contemplandoel jardn. En la rosa plida de su bocatiembla una sonrisa, y los ojos brillaban con doslgrimas rotas en el fondo. Las flores esparcidas sobresu falda aroman aquellas manos blancas ytransparentes. Divinas manos de enferma! Suspirandoabre la carta. Mientras lee asoma en la puerta[26]del jardn una nia desgreada, con ojos de poseda,que clama llena de un terror proftico, al mismotiempo que se estremece bajo sus harapos: Es Adegala Inocente.

ADEGA LA INOCENTE

Ay de la gente que no tiene caridad! Loscanes y los rapaces crrenme lo largo delos senderos. Mozos y viejos asoman tras delas cercas y de los valladares para decirmedenuestos. Ay de la gente que no tiene caridad!Cmo ha de castigarla Dios NuestroSeor!

MINGUIA

Ya la castiga. Mira cmo secan los castaares,mira cmo perecen las vides. Esasplagas vienen de muy alto.

ADEGA LA INOCENTE

Otras peores tienen de venir. Se morirnlos rebaos sin quedar una triste oveja, y sucarne se volver ponzoa!

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